martes, 1 de septiembre de 2015

Homenaje

                                          
                                                                                                        Para A. Porpetta

                       La adoraba. La idolatraba. Respiraba, furtivo, el aroma a desdén que ella desprendía, detenidos ambos al sutil azar de los semáforos. El roce casual de un codo sobre la mochila bicolor, era botín suficiente. Por ella discutió, peleó, se humilló. Sangró de los nudillos y del corazón desollado.

             Por ella, como prueba irrefutable de amor, se comió el libro de sociales de séptimo. Ciento seis páginas, fotos a color y cólico gástrico. Daba igual. Podían lavar su estómago, pero no aquel ensueño visceral. En urgencias, ante el ilustrado bolo, la vio pasar. Indiferente, altiva. Acompañada, como siempre, por otro.


              La vio pasar, veintisiete años después, igual de indiferente, menos altiva, esta vez sola. Su pose ya no era desafiante, las arrugas reflejaban los hachazos del tiempo. Pese a todo, nostálgico de la deidad perdida, tuvo un gesto de homenaje. Un gesto para la contraportada de su amor. Heroico, inútil, como los de antaño...

                   Se comió el tomo íntegro de Guerra y paz. Mil quinientas treinta y dos páginas de aquella edición argentina que leyó de joven. Mil quinientas treinta y dos páginas con personajes buscando, esófago abajo, su ya escrito destino.  Los hay que nunca envejecen.

Homenaje,también, a A. P., miembro del jurado que me premió este texto en Elda, el año 2011. Con todo el cariño para el maestro Porpetta, a quien el amor ha mostrado ahora su dolorosa faceta de ausencias.

20 comentarios:

  1. Como nos tienes acostumbrados, un relato magnifico. Y un detalle dedicárselo al maestro Porpeta. Abrazos

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  2. Has conseguido que me emocione, Amando. No conozco personalmente a A. Porpeta, aunque le sigo y leo. Me uno a este homenaje.
    Abrazo
    Fina

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  3. Intenso y emotivo homenaje, amasado con esas palabras que nacen del afecto. Un fuerte abrazo, poeta.

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  4. Lo que se hace por esa esquiva ensoñación llamada amor.

    Abrazos siempre.

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  5. Precioso texto el ofrecido en homenaje, Amando.

    ¡Bienvenido!.

    Un abrazo.

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  6. Oh, l'amour, toujours l'amour...

    Bisous, aussi toujours.

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  7. Estupendo lo de nunca envejecer y quedarse con ese ensueño visceral.
    Abrazos.

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  8. Introducida de manera literal en el mundo adolescente y en el actual. Magistral homenaje, amigo Amando. Disfruto muchísimo leyéndote con ese matiz nostálgico y no es de extrañar que fuese premiado. Enhorabuena, poeta.

    Abrazos, siempre.

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  9. Un excelente microrrelato, que exhibe con maestría como la persistencia de un amor no correspondido puede llevar a la "librofagia".
    Un abrazo, Amando.

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  10. Gracias, Amando, por este "homenaje" que me dedicas. Recuerdo ese cuento y cómo fue la reacción unánime del jurado. Es genial.
    La soledad hiere, anula, destruye. Sobre todo después de 54 años de intensa convivencia humana y poética. No deseo a nadie la hondura de este dolor. Un gran abrazo, querido amigo.

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  11. Buen relato, merecedor de ese premio sin ninguna duda.
    En cuanto al homenaje a Antonio Porpetta, muy emotivo. Como lo son también las palabras que aquí ha dejado el maestro.
    Abrazos para los dos.

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  12. Intenso el hilo de la narración, enhorabuena, y hermoso homenaje al maestro Porpetta. Un gran abrazo para ambos.

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  13. ERES UN CRACK DE LAS LETRAS.
    ABRAZOS

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  14. Tanto amor, a veces produce empacho.

    Bella estampa la que nos regalas.

    Abrazos, muchos.

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  15. Buenísimo como cuentas la mala digestión del amor...........

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  16. Muy original lo encuentro Amando. Sabes como mantener la atención de uno.
    Un abrazo.

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  17. Amando, ¡qué hombre!...Es que tus relatos son dignos de premio. En este describes ese poder persuasivo que tiene el amor. Capaz es uno de comerse los libros recomendados por quien se ama.

    Luego, hay que pelear con la digestión, pero, a veces, hasta gusta rumiar esas páginas.

    Un abrazo.

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  18. Gracias Amando, aunque apenas nos conocimos personalmente un lejano mediodía tomando el aperitivo junto al maestro Antonio Porpetta y dos grandes amigas comunes: María Sangüesa e "Isolda Wagner". Te digo gracias por que se lo que mi muy antiguo amigo está sufriendo y echo de menos el encomíable detalle que has tenido tu, de otros en el ámbito poético.
    Me agradó conocerte aquel día y hoy, tras leerte, echo de menos no conocerte más a fondo y tratarte.
    más.
    Recibe mi sincero afecto por tu saber ser y estar.
    Antonio Tormo (Terrón de tierra)

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  19. Una magnífica forma de describir el efecto que en nosotros produce el amor,casi siempre el primer amor,el más ingenuo y real,ese que pasen los años que pasen nunca se nos va del corazón.Y entrañable la dedicatoria al amigo poeta.
    Enhorabuena y un abrazo.

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  20. Precioso relato. Una dedicatoria merecida al poeta Antonio porpetta, del cual me siento honrada por su amistad
    Te invito con todo cariño a pasar por el blog de josefa.
    UN BESO.

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